Ah, Giselle, una fresita de 18 años que te pone al borde con solo un clic. Desde Seattle, ese rincón húmedo y gris, esta chica asiática de ascendencia coreana trae el calor que ese lugar nunca ha tenido. ¿Teen? Claro, lo lleva en el ADN; fresca como la primavera, con esa cara de inocencia que se convierte en picardía en segundos. Me atrevería a decir que Giselle está descubriendo su lado más sucio y no tiene miedo de mostrarlo.
Mira, si estás buscando una recién llegada que te haga sentir como un viejo verde al teclado, esta es tu chica. Es nueva, pero no te dejes engañar por la etiqueta, Giselle sabe cómo moverse y jugar con esa cuerpecito joven que tiene más curvas que una carretera de montaña.
