Si hay una razón para aprender noruego, Alice la ha encontrado. Esta diosa del frío de Noruega, conocida en el submundo como “amelyay”, hace que el calor suba más rápido que un volcán en erupción. Y no me lo invento, esta flaca sabe cómo encender la pantalla, y no precisamente con velitas aromáticas, sino con sus propias velas.
Cuando Alice se conecta, prepárate para una avalancha de tetas y culos fabulosos que no te dejarán siquiera parpadear. Sus tetas son tan grandes que podrían tener su propio código postal. Y su culo, bueno, ese trasero es la obra maestra de la ingeniería nórdica. Balancea ese melocotón como si le debiera dinero, y hasta el más distraído termina pagando con gusto.
