Si buscas una experiencia que te saque de la rutina, deja que tus ojos se pierdan en el espectáculo de la diosa delgada y flexible de las playas del norte, Jenny, conocida como “hypnoootic”. Allí está esta flaquita alta, como un maldito monumento de carne y pelo, desafiando a la gravedad y a las normas estéticas del siglo XXI. No te dejes engañar por su aspecto joven e inocente; esta criatura salvaje te tiene atrapado antes de que te des cuenta.
En esta era de cuerpos esculpidos y ceras brasileñas, Jenny abraza su lado natural con orgullo y una gran dosis de indiferencia hacia lo que piensen los demás. Su vello es como una declaración política, un dedo medio levantado al mundo desde sus costas del norte. Y sí, es tan alta y esbelta que podría usar su cuerpo como una cuerda para saltar.
