Si hay algo que me pone cachondo, es descubrir a una chica como Ivy, conocida en el submundo del camerreo como sarigerla. Esta piba de 18 años tiene más misterio que un puto acertijo del estilo de “¿a dónde va la gente si no hay dónde ir?” Su ubicación es un gran secreto, como el de por qué mierda los calcetines desaparecen en la lavadora.
Ivy es nueva en este oficio, y se nota por la forma en que explora su juventud con una mezcla de inocencia y picardía que te deja con ganas de más. Es de esas flacas escurridizas que podrían pasar como la vecinita que ves todos los días en el ascensor, pero que cuando la ves en acción, te das cuenta de que tiene mucho que ofrecer. Ser joven y delgada no es fácil en este negocio, pero Ivy lo maneja con una destreza digna de una campeona del entretenimiento para adultos.
